Un Técnico de Auxiliar de Farmacia y Parafarmacia debe de cumplir con una serie de responsabilidades y funciones que aseguren su trabajo como profesional de equipo médico: control de existencias, dispensación de productos, atención al cliente, seguimiento del tratamiento, preparación y distribución de medicamentos hospitalarios, tramitación facturación de recetas, asistencia en la elaboración de productos, toma de datos médicos, atención en emergencias, apoyo psicológico, manejo de residuos, aplicación de protocolos de calidad y seguridad y toma de decisiones dentro de su competencia. Su objetivo es garantizar la seguridad, eficacia y calidad de la atención farmacéutica y parafarmacéutica.